Autoridades intensificaron las acciones para contener el arribo de sargazo en el Caribe mexicano mediante la instalación de más de 7 mil metros de barreras marinas y el despliegue de brigadas especiales de recolección en destinos turísticos clave.
Ante el incremento en la llegada de sargazo al Caribe mexicano, autoridades informaron el reforzamiento de medidas de contención y limpieza en distintos puntos del estado, con el objetivo de proteger playas, actividad turística y ecosistemas costeros.

Como parte de estas acciones, fueron colocados 7 mil 530 metros de barreras y sistemas de anclaje en zonas estratégicas de:
- Puerto Morelos
- Playa del Carmen
- Tulum
- Mahahual
Estas estructuras buscan disminuir el ingreso de la macroalga a la línea costera y facilitar su recolección antes de que llegue a la arena.
Además del sistema de barreras, continúan operando tres Grupos de Recolección Emergente en Playas (GREP), encargados de retirar sargazo acumulado en áreas turísticas y de alto tránsito.
Las brigadas trabajan de forma permanente para mantener condiciones óptimas en playas públicas, zonas hoteleras y espacios recreativos.
Entre sus funciones destacan:
- Recolección manual y mecanizada.
- Traslado del sargazo a sitios autorizados.
- Limpieza de frentes costeros.
- Atención emergente en puntos críticos.
Especialistas señalan que atender la arribazón de sargazo no solo tiene un componente ambiental, sino también económico y social.
La acumulación excesiva puede generar:
- Afectaciones al turismo.
- Daño a arrecifes y fauna marina.
- Malos olores en playas.
- Reducción de actividad comercial.
- Riesgos para navegación y seguridad costera.
Por ello, la respuesta temprana es considerada clave durante la temporada alta.
Los municipios donde se instalaron barreras concentran algunos de los destinos más visitados del Caribe mexicano, por lo que el monitoreo se mantiene constante para responder según las corrientes marinas y condiciones climáticas.
Puerto Morelos, Playa del Carmen, Tulum y Mahahual suelen registrar recales variables entre primavera y verano.
Desde hace varios años, Quintana Roo enfrenta temporadas intensas de sargazo derivadas de factores oceánicos, temperatura del agua y corrientes del Atlántico.
Esto ha obligado a implementar estrategias anuales con apoyo de autoridades, hoteleros, marina, municipios y sector ambiental.








