Una familia de turistas denunció a través de redes sociales que fueron agredidos, robados y amenazados por el personal de seguridad del hotel Riu Caribe y elementos de la Policía Turística de Cancún. Sin embargo, tanto la cadena hotelera como las autoridades locales han rechazado estas acusaciones y presentado sus propias versiones de los hechos.
Hotel Riu Caribe defiende su postura
A través de un comunicado oficial, la cadena RIU en Cancún explicó que el incidente comenzó cuando los turistas ignoraron las advertencias de que no podían ingresar a una piscina de 50 cm de profundidad. Según la empresa, al pedirles que salieran del agua, los visitantes reaccionaron con actitudes agresivas, atacando a los empleados, lo que llevó a la administración a solicitar la intervención de la Policía Turística.
El hotel enfatizó que su prioridad es la seguridad de todos sus huéspedes y que está colaborando con las autoridades en la investigación. Además, aseguraron que el personal actuó de acuerdo con los protocolos de seguridad.

Policía Turística revisa el caso
Por su parte, la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana y Tránsito (SMSCYT) confirmó que tiene registros del incidente y que está revisando las cámaras de seguridad y recopilando testimonios. Según su versión, los turistas estaban alterados y podrían haber causado un accidente, lo que motivó la solicitud de apoyo por parte del hotel.
Sin embargo, la dependencia aseguró que cuando los oficiales llegaron, la situación ya estaba bajo control, por lo que únicamente trasladaron a los involucrados ante el juez cívico para deslindar responsabilidades.
La versión de la familia afectada
A pesar de los comunicados oficiales, la familia afectada ha contado una historia muy distinta. En sus redes sociales, han denunciado que fueron golpeados brutalmente, sometidos en el suelo y despojados de celulares, relojes y joyas.
También afirmaron que algunos miembros de la familia sufrieron tocamientos indebidos y amenazas de muerte por parte del personal de seguridad del hotel y los policías que intervinieron. Además, señalaron que la pesadilla no terminó ahí, pues al ser trasladados a los separos de la Policía Turística, continuaron recibiendo golpes e intimidaciones.
Cuando intentaron presentar una denuncia formal, alegan que fueron maltratados y no se les permitió proceder legalmente.
El caso ha generado una fuerte controversia en redes sociales, donde los internautas exigen una investigación imparcial que aclare lo sucedido. Mientras tanto, la familia ha solicitado el apoyo de organizaciones de derechos humanos y abogados para proceder legalmente contra el hotel y las autoridades involucradas.








