Aún no está construida la carretera que va de El Suspiro a la zona arqueológica, ni concluido al 100% el sendero de recorrido dentro de la zona arqueológica de Ichkabal, obras que están a cargo de la secretaría de la defensa nacional y detalles como el sistema hidráulico y eléctrico en la unidad de servicios.
Tampoco se ha concretado el convenio con los ejidatarios que demandan indemnización por sus tierras en las que se encuentran los vestigios arqueológicos y éstas pasen a ser propiedad federal, para que Ichkabal abra al público, de acuerdo con lo que dio a conocer el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Quintana Roo Margarito Molina Rendón, quien dijo que a lo mucho en unas 3 semanas más, todo debe estar listo para empezar a recibir turismo.
Sobre todo, porque remarcó que hay buena disposición de los integrantes del ejido Bacalar para avanzar con las negociaciones, llegar a acuerdos y firmar el convenio para poder poner punto final, al conflicto y las diferencias que han existido entre el núcleo agrario y la federación y el cual, lleva ya muchos años.
Y en cuanto a Oxtankah que forma parte de los diez sitios arqueológicos en Quintana Roo que están siendo restaurados a través del Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (PROMEZA) y que está cerrado desde hace un año, señaló que los trabajos en términos arqueológicos están concluidos y se debe volver a abrir también en las mismas fechas que Ichkabal, junto con Chacchobén, Kohunlich, Dzibanché y Kinichná donde solo falta coordinarse con la sedena para el proceso de entrega recepción.








