El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó la extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano por tres semanas. El mandatario sostuvo una reunión en la Casa Blanca con los embajadores de ambos países, lo que marca un paso significativo en la búsqueda de un acuerdo de paz definitivo.
El alto el fuego se origina de un acuerdo previo establecido el 16 de abril, que permitía una pausa de diez días en las hostilidades israelíes en el sur del Líbano. La prolongación refleja los esfuerzos en curso para desescalar las tensiones en la región.
Trump, quien describió la reunión como un «gran éxito», reafirmó la disposición de Estados Unidos para colaborar con Líbano en la protección contra Hezbolá y expresó su deseo de recibir próximamente a líderes clave, incluyendo al primer ministro israelí y al presidente libanés.
Este es el segundo encuentro de alto nivel entre Israel y Líbano desde 1993, tras la primera reunión que se realizó el 14 de abril en el Departamento de Estado. La situación en la frontera se ha agravado desde el inicio de un conflicto a gran escala contra Irán, con la ofensiva israelí que comenzó el 2 de marzo y ha resultado en miles de muertes y un gran número de desplazados.
Hezbolá, que no participa en las conversaciones directas, ha sido un actor clave en el conflicto y ha lanzado ataques desde Líbano hacia territorio israelí. El Gobierno libanés se ha distanciado de la influencia iraní en las negociaciones, insistiendo en mantener diálogo directo con Israel.








