Una joven de 26 años, María Adela Morales Correa, fue localizada en un hospital psiquiátrico de la Ciudad de México tras haber sido reportada como desaparecida luego de viajar desde Chetumal por una supuesta entrevista de trabajo.
Su madre denunció la pérdida de contacto, levantó una denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y posteriormente logró verla brevemente en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, donde la joven se encontraba nerviosa y llorando, sin posibilidad de comunicarse con ella.
ACTUALIZACIÓN: Madre de María Adela denuncia incomunicación pese a orden judicial en hospital psiquiátrico
Cristina Ramírez Tapia, madre de María Adela Morales Correa, denunció que, a pesar de existir una orden judicial para terminar con la incomunicación, no ha podido ver ni hablar con su hija, quien permanece internada en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz.
En una entrevista reciente, la madre explicó que desde hace una semana ha intentado establecer contacto con la joven sin éxito. Indicó que hace tres días un juez promovió una suspensión para que cesara cualquier restricción de comunicación; sin embargo, asegura que esta medida no ha sido respetada por el personal del hospital.
Ramírez Tapia relató que, aunque le informaron que podría ingresar a verla, al llegar únicamente se le permitió el acceso a una sala, donde fue atendida por una trabajadora social que le señaló que debía apegarse a las políticas internas de la institución.
“Le pedí que me mostrara el documento legal donde mi hija hubiera otorgado a alguien la facultad de decidir por ella, pero me dijeron que no me mostrarían nada”, explicó.
De acuerdo con la madre, la secretaria del juzgado advirtió que ya es el tercer documento emitido en este caso y que, de no cumplirse, se podría recurrir al uso de la fuerza pública.
Actualmente, Cristina Ramírez permanece a las afueras del hospital en espera de que un médico le proporcione información sobre las condiciones en las que ingresó su hija, el motivo de su internamiento y su diagnóstico.
Asimismo, solicitó que María Adela sea dada de alta y trasladada a Quintana Roo bajo la responsabilidad de su familia, al señalar que no es residente de la Ciudad de México.
Pese a que las autoridades del hospital solicitaron la presencia de un familiar —requisito que ya fue cumplido—, la madre asegura que aún no se le ha permitido el acceso ni se le ha brindado información clara sobre el estado de salud de su hija.
La familia continúa a la espera de una respuesta oficial por parte de la institución.







