El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se pronunció sobre la reciente extradición de Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán, a Estados Unidos, asegurando que el proceso fue completamente legal y respetó los plazos establecidos por la ley mexicana. Estas declaraciones surgen en respuesta a las críticas de la defensa legal de Ovidio Guzmán, quienes argumentaron que la extradición fue ilegal debido a la falta de tiempo para presentar un amparo en contra de su traslado.
López Obrador explicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) autorizó la extradición el 13 de septiembre, notificando al detenido el 14 y llevándose a cabo el traslado el 15 del mismo mes. El presidente enfatizó que la Fiscalía General de la República (FGR) tuvo la responsabilidad de establecer los plazos para la extradición y que el procedimiento se llevó a cabo de acuerdo con lo que establece la ley mexicana.
A pesar de la controversia en torno a la rapidez del proceso, López Obrador remarcó que la Fiscalía es la entidad encargada de determinar los plazos y que la premura en este caso debe ser evaluada por dicha institución. Además, el presidente dejó claro que la SRE fue la encargada de autorizar la extradición, mientras que la FGR estableció los tiempos correspondientes.
La defensa legal de Ovidio Guzmán argumentó que no se les dio tiempo suficiente para impugnar la medida, señalando que no se respetó el plazo de 30 días para hacerlo. No obstante, el presidente AMLO reiteró su confianza en que el proceso fue legal y en que se apegó a las normativas vigentes.
Este caso destaca la complejidad de los procesos de extradición en México y la atención pública que rodea a la familia Guzmán, quienes han sido figuras prominentes en el mundo del narcotráfico. La legalidad del procedimiento será un tema importante en el desarrollo de este caso judicial en los Estados Unidos.








