El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa a Irán al afirmar que el Estrecho de Ormuz seguirá abierto para todos, incluido el propio país persa, siempre que acepte los términos del acuerdo que se negocia actualmente.
Sin embargo, el mensaje estuvo acompañado de una fuerte presión militar. Trump advirtió que, si no se llega a un acuerdo, los bombardeos se intensificarían significativamente, elevando el riesgo de una escalada mayor en la región.
«Si no llegan a un acuerdo, los bombardeos van a volver a comenzar, y tendrán, tristemente, un nivel y una intensidad superiores a las de antes», escribió Trump en las redes sociales.
Sin embargo, dejó la puerta abierta a un acuerdo que según indicó pondría fin a la operación militar estadounidense contra el país, aunque añadió que la posibilidad de que ambas partes logren llegar a un entendimiento es, tal vez, una “gran suposición”.









