Un joven murió la madrugada de ayer tras caer del techo de un supermercado en el noroeste de Francia, en la tercera noche de protestas y saqueos en el país, informaron la policía y la fiscalía.
Las versiones difieren entre el informe policial y los manifestantes que afirman que en ese momento la tienda no era atacada.
La muerte se dio en la tercera noche de protestas en varias ciudades, en respuesta a la muerte de un joven baleado por un agente.
Ante la escalada, Francia anunció el despliegue de blindados y de más de 45 mil policías, cinco mil más que el jueves.
Estas próximas horas serán cruciales”, declaró el ministro del Interior, Gérald Darmanin, dirigiéndose a las fuerzas del orden y a los bomberos.
Francia “se enfrenta a unos disturbios de una violencia inusitada”, agregó.
Los altercados estallaron el martes en los suburbios de París y se extendieron por el país tras la muerte de Nahel, de 17 años, por un disparo a quemarropa de un agente durante un control de tránsito en Nanterre.
El gobierno informó que fueron detenidas 875 personas (408 en París y sus suburbios) y que 249 agentes resultaron heridos, así como 492 edificios atacados y de dos mil vehículos calcinados.
El presidente Emmanuel Macron atribuyó la ira a las redes sociales.
Las plataformas y las redes sociales juegan un papel considerable en los movimientos de los últimos días. Hemos visto en varias de ellas, Snapchat y TikTok, tanto la organización de manifestaciones, como una forma de mimetismo de la violencia”, lamentó el presidente, según recoge BFMTV.
La ONU pidió a las autoridades francesas ocuparse seriamente de los “profundos” problemas de “racismo y discriminación racial” en sus fuerzas de seguridad.
Y el futbolista Kylian Mbappé pidió detener la violencia. “El tiempo de la violencia debe parar para dar lugar al del duelo, el diálogo y la reconstrucción”, escribió en Twitter.
Vía Excélsior








