En un ambiente de profunda solemnidad y respeto, la gobernadora Mara Lezama Espinosa, acompañada por su familia, asistió a los servicios religiosos en la Catedral de la Santísima Trinidad para honrar la memoria de Monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, Obispo Emérito y primer pastor de la Diócesis de Cancún-Chetumal.
La mandataria estatal se unió a los miles de fieles que se dieron cita en el recinto catedralicio para brindar el último adiós al líder religioso. Previo a la ceremonia, Mara Lezama reconoció públicamente la invaluable labor pastoral del Obispo, subrayando su incansable compromiso con la construcción de la paz y el bienestar espiritual de la comunidad católica quintanarroense durante sus décadas de servicio.
La presencia de la Gobernadora refleja el sentimiento de pérdida que embarga a diversos sectores de la sociedad. Durante la jornada, la Catedral recibió a una multitud de ciudadanos, religiosos y figuras públicas que destacaron el legado de cercanía y fe que Monseñor Elizondo dejó en cada rincón del estado, desde las zonas urbanas de Cancún hasta las comunidades más alejadas del sur.







