En la Costa Maya el paso del huracán no ocasionó ningún daño en la infraestructura turística o en el poblado.
Sólo los empresarios que se vieron orillados a hacer gastos que no tenían contemplados para proteger sus negocios y algunos que tendrán que hacer reembolsos por cancelaciones, son las únicas afectaciones que se tienen.




Gerardo Pérez representante de los hoteleros y de la COPARMEX en ese destino, informó que aunque muchos intentaron reprogramar las reservas de pernocta, por cuestiones de agenda el turismo prefirió cancelar y solicitar la devolución de los pagos anticipados que hicieron para garantizar las habitaciones, lo que evidentemente les impacta, ya que solo tenían presupuestado el ingreso y no la erogación de recursos.
El estimado de las pérdidas económicas por esto y la suspensión de actividades en la industria restaurantera, hoteles, comercios y náuticos, se conocerá en los próximos días cuando se haga el balance del saldo de la contingencia.
Ahora se concentrarán en poder recuperar al turismo local, nacional y extranjero para lo que resta de la temporada de verano, aprovechando que las playas lucen limpias y libres de sargazo y que hace que puedan ser un sitio realmente atractivo para los visitantes que buscan sol, arena y playa.








