La crisis de Magnicharters escaló en Cancún luego de la cancelación masiva de vuelos en todo el país y la suspensión de su certificado de operaciones por parte de la AFAC. Mientras la aerolínea busca responder ante autoridades federales, Profeco ya comenzó a recibir denuncias de pasajeros afectados que exigen reembolsos y soluciones inmediatas.
Profeco en Cancún recibe denuncias contra Magnicharters
La cancelación de vuelos de Magnicharters continúa generando afectaciones entre usuarios y prestadores de servicios turísticos, principalmente en Cancún, uno de los destinos donde la aerolínea mantenía una importante operación comercial.
El delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Cancún, José Luis Pineda Díaz, confirmó que representantes de la empresa ya establecieron contacto con oficinas centrales de la dependencia en Ciudad de México para atender los compromisos pendientes derivados de la suspensión de operaciones.
Sin embargo, al mismo tiempo comenzaron a acumularse denuncias por parte de pasajeros afectados que no pudieron utilizar los boletos adquiridos con la compañía.
Aunque todavía no existe una demanda colectiva formal contra Magnicharters, autoridades de Profeco señalaron que actualmente se encuentran recopilando información para dimensionar el número total de afectados.Pasajeros tienen hasta un año para presentar quejas
José Luis Pineda Díaz explicó que los consumidores cuentan con un plazo de hasta un año para presentar denuncias o reclamaciones relacionadas con cancelaciones de vuelos y boletos no utilizados.
El funcionario indicó que muchas de las afectaciones están dispersas en distintas entidades del país debido a que gran parte de los pasajeros afectados no radican en Quintana Roo, pese a que Cancún fue uno de los puntos más impactados por la suspensión de operaciones.
La incertidumbre sobre el futuro de la aerolínea permanece debido a que la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) suspendió su certificado de operaciones.
De acuerdo con reportes oficiales, Magnicharters presentó problemas financieros desde principios de 2026, incluyendo incumplimientos de pago a pilotos y dificultades administrativas relacionadas con sus oficinas fiscales.
La AFAC determinó que la empresa ya no contaba con la capacidad financiera necesaria para garantizar operaciones seguras, motivo por el cual procedió con la suspensión.
Hasta el momento, la compañía no ha confirmado si retomará vuelos en el corto plazo.
El impacto de la crisis no solo afecta a pasajeros, sino también al sector turístico y hotelero.
El dirigente de hoteleros de la Riviera Maya, Toni Chaves, aseguró que en esa zona no se registran adeudos importantes relacionados con Magnicharters, debido a que gran parte del turismo que transportaba la aerolínea se hospedaba principalmente en Cancún.
No obstante, reconoció que algunos hoteles cancunenses sí mantienen pagos pendientes con la empresa aérea.
Especialistas y empresarios turísticos consideran que el esquema operativo de Magnicharters terminó por volverse insostenible frente al aumento de costos operativos.
Toni Chaves recordó que la compañía operaba bajo un modelo similar al de aerolíneas low cost, aunque utilizando aeronaves con elevado consumo de combustible.
Esta combinación, sumada a problemas financieros acumulados, habría acelerado el deterioro económico de la empresa hasta provocar el colapso de sus operaciones.
Mientras tanto, miles de usuarios permanecen a la espera de respuestas sobre reembolsos, vuelos cancelados y el futuro de la aerolínea mexicana.









