Las enfermedades hepáticas son responsables de uno de cada 20 decesos en México, cuya principal causa es el virus de la Hepatitis C; de acuerdo con las cifras más recientes presentadas por el INEGI, las defunciones por padecimientos del hígado ocupan el sexto lugar entre las principales causas de muerte en el país, según lo expuesto por la Sociedad Mexicana de Salud Pública.
En Quintana Roo, de acuerdo con datos del Sistema de Vigilancia Epidemiológica a la semana 30 de 2021, se habían diagnosticado 35 personas con Hepatitis C, no obstante, por cada caso podrían existir 8 más que aún no han sido detectados.
En los últimos 20 años, el Virus de Hepatitis C ha tenido una tendencia ascendente con una tasa promedio anual del 10% en el número de detecciones, es decir, casi 2 mil casos nuevos cada año. De los cuales, la Organización Mundial de la Salud prevé que un tercio de las personas con infección crónica desarrollará cirrosis hepática o carcinoma hepatocelular.
Las formas de transmisión incluyen un contacto con sangre infectada, pero no mediante la convivencia con una persona portadora del virus y la única forma de detectarlo es mediante una prueba de sangre como una acción de autocuidado, muy parecida a la de glucosa y arroja resultados en máximo 15 minutos.
De las 500mil personas que se estima viven con el virus en el país, una cantidad importante se concentra en el Sureste de México, una zona de mucho interés, por lo que la identificación de pacientes debe realizarse de forma intencionada. “La franja que conforman los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Guerrero, representa una de las necesidades más importantes de detección en los pacientes que viven con el virus, indicó el Dr. Darwin Torres Erazo, médico de la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Vigilancia Epidemiológica del Hospital de Alta Especialidad de la Península de Yucatán.
Quintana Roo es considerado como el segundo lugar en la franja de los estados del sureste de México con mayor número de casos detectados. Entre 2019 y 2020, se realizaron 3 mil 995 tamizajes, de las cuales se confirmaron 36 positivos y de éstas, 15 ya terminaron su tratamiento exitosamente.
México se une a los objetivos de la OMS para lograr la eliminación del virus que provoca la Hepatitis C para el 2030, es decir, una reducción del 90% de nuevas infecciones crónicas y de un 65% de la mortalidad causada por la enfermedad. Donde, además de la prevención, es muy importante aumentar el acceso al diagnóstico y tratamiento con medicamentos eficaces.








