Hay mucha preocupación en Bacalar por la presencia del pez diablo, que es una especie invasora y depredadora que ha sido encontrada recientemente en el cenote negro, que es uno de los cuerpos de agua más emblemáticos de la laguna de los siete colores.
Debido al grave impacto que puede ocasionar en el
ecosistema lagunar, el gobierno de José Alfredo Contreras Méndez, no descartó la posibilidad de llevar a cabo torneos de pesca o actividades relacionadas con la captura de los ejemplares, con la finalidad de evitar que la especie se propague y para frenar la pérdida de nutrientes en el sistema.
Además de extremar precauciones sobre el desplazamiento de la fauna original que provoca y de reduzca la biodiversidad, lo que se hará en consenso con los prestadores de servicios turísticos y náuticos y con el apoyo y asesoramiento de los expertos en materia ambiental y del Colegio de la Frontera Sur.
El municipe, recalcó que la prioridad es el cuidado de su principal activo natural que es la laguna de los siete colores, por lo que analizarán qué acciones serian las más adecuadas para frenar a esta especie e implementarlas.








