“Turbio”, “random”, “gogogo”, “detonar”… Éstas son las palabras más usadas para buscar contenido sexual explícito en Roblox, que se ha convertido en una plataforma no apta para menores de edad.
Se trata de material altamente sexualizado al que se accede desde enlaces externos que usuarios o los mismos creadores comparten en redes sociales y que, de acuerdo con especialistas, promueve la hipersexualización de los menores de edad y la búsqueda de actividad sexual “en la vida real”.
Se menciona que para entrar a este submundo no hace falta ser un hacker, sólo basta saber qué buscar. Los filtros de Roblox bloquean los términos lascivos, pero los creadores y usuarios de contenido sexual han desarrollado un lenguaje de «camuflaje» que los padres de familia rara vez asocian con el peligro.








