El empresario Alejandro Burillo Azcárraga, quien falleció este jueves 16 de abril, fue dueño del Atlante Fútbol Club entre 2001 y 2013, una etapa clave en la historia del equipo azulgrana.
Durante su gestión, los Potros de Hierro del Atlante protagonizaron uno de los cambios más importantes del futbol mexicano: su mudanza a Cancún, Quintana Roo en 2007, donde lograron consagrarse campeones del Apertura 2007.
Las casas del Atlante
El estadio Ciudad de los Deportes (anteriormente conocido como Estadio Azulgrana o Estadio Azul) en la Ciudad de México y otros fueron casa del Atlante; se incluyen el Estadio Azteca, el Estadio Andrés Quintana Roo en Cancún y el Estadio Agustín «Coruco» Díaz.
Una era de transformación con Burillo
La etapa de Alejandro Burillo Azcárraga al frente del Atlante Fútbol Club (2001–2013) tuvo varios momentos clave que marcaron al club dentro y fuera de la cancha:
CAMBIO DE IDENTIDAD Y SEDE
En 2007, el Atlante dejó el Estadio Azteca y se mudó a Cancún, jugando en el Estadio Andrés Quintana Roo. La decisión buscaba aprovechar el crecimiento turístico y darle una nueva base de aficionados.
TÍTULO HISTÓRICO
Ese mismo año, el equipo ganó el Apertura 2007, venciendo a los Pumas, con figuras como Giancarlo Maldonado, Gabriel Pereyra y Federico Vilar. Fue uno de los momentos más altos del club en la era reciente.
PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Gracias a ese título, el Atlante disputó el Mundial de Clubes 2009 en Emiratos Árabes, donde enfrentó al poderoso FC Barcelona de Lionel Messi. Aunque perdieron en semifinales, fue un escaparate global importante.
ALTIBAJOS DEPORTIVOS
Tras el campeonato, el equipo tuvo torneos irregulares, con problemas para mantenerse competitivo y cambios constantes en la dirección técnica.
Después de 2013, el club cambió de propietarios.








