El arranque de la Cuaresma 2026 no ha significado el respiro económico que esperaban los comerciantes del emblemático Mercado 23, en Cancún. A pesar de tratarse de una de las temporadas más importantes para el consumo de pescados y mariscos, las ventas continúan por debajo de lo proyectado.
Tras un cierre de 2025 complicado, locatarios aseguran que la racha negativa iniciada desde el segundo semestre del año pasado persiste, afectando directamente la comercialización de productos de temporada.
Ventas a la baja y consumo moderado
De acuerdo con testimonios recabados entre los vendedores, las ganancias han disminuido hasta en un 50% desde agosto pasado, situación que ha colocado a varios negocios en un punto crítico donde los ingresos apenas alcanzan para cubrir gastos básicos.
Aunque tradicionalmente la Cuaresma impulsa la venta de mariscos por la práctica de la vigilia, durante esta primera semana el flujo de clientes se ha concentrado únicamente entre el mediodía y las dos de la tarde, dejando amplios periodos con pasillos semivacíos.
Entre los productos más solicitados destacan la tilapia y el boquinete; sin embargo, el precio de la tilapia, que inicia en 150 pesos por kilo, ha provocado que algunas familias opten por alternativas más económicas como la carne de cerdo. En contraste, los precios de la res y el pollo se mantienen estables, aunque comerciantes anticipan posibles ajustes en los próximos meses.
Cambios en los hábitos de compra
Para una familia promedio de tres integrantes, surtir la despensa básica representa un gasto cercano a los mil pesos, lo que ha motivado a priorizar frutas y verduras por encima de las proteínas marinas.
Productos como jitomate y cebolla se han convertido en los principales generadores de movimiento comercial dentro del mercado, pues muchos consumidores buscan economizar frente a los precios de cadenas de supermercados.
Además, locatarios perciben que una parte de la población ya no sigue de manera estricta la tradición de abstenerse de carne roja durante la Cuaresma, lo que reduce la presión estacional sobre el consumo de pescados y mariscos.
Prevé alza de precios hacia Semana Santa
Comerciantes estiman que hacia la última semana de la temporada podría registrarse un incremento generalizado de hasta 20% en diversos productos, derivado de factores climáticos y la entrada en veda de especies de alto valor comercial como el pulpo y la langosta.
Pese al panorama incierto, los vendedores mantienen la esperanza de que el fervor religioso propio de la Semana Santa reactive la actividad económica y permita revertir la tendencia negativa que ha marcado el inicio de este año.









