El Caribe mexicano concluyó el año 2025 con un incremento del 3.3% en el número de cuartos disponibles, al pasar de 135 mil a casi 140 mil habitaciones entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, de acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Turismo del Estado de Quintana Roo (Sedetur).
La infraestructura hotelera de los principales destinos turísticos del estado registró un aumento tanto en centros de hospedaje como en número de habitaciones. En diciembre de 2024 se contabilizaban mil 474 hoteles, mientras que al cierre de 2025 la cifra ascendió a mil 481, lo que representa siete hoteles más y un crecimiento de cuatro mil 519 habitaciones en un año.
Playa del Carmen se mantiene como el destino con mayor número de cuartos disponibles, al concentrar 47 mil 639 habitaciones, seguido de Cancún con 47 mil 344. En tercer lugar se ubica Tulum con 11 mil 993 cuartos, mientras que Costa Mujeres registra 10 mil 524 habitaciones, consolidándose como una de las zonas de mayor expansión hotelera en la entidad.
En cuanto a la clasificación por categoría, hasta diciembre de 2025 los destinos turísticos de Quintana Roo contaban con más de 99 mil habitaciones de cinco estrellas, más de 18 mil de cuatro estrellas, cerca de 12 mil de tres estrellas, más de dos mil de dos estrellas, poco más de mil de una estrella y más de cinco mil cuartos sin categoría.
A esta oferta se suma el crecimiento de las rentas vacacionales. Actualmente existen 30 mil 570 alojamientos activos ofertados a través de plataformas digitales como Airbnb, Vrbo, OneFineStay y HomeAway, que incluyen propiedades completas, cuartos privados y cuartos compartidos. Playa del Carmen encabeza la lista con 10 mil 404 rentas vacacionales, seguido de Tulum con siete mil 314, Cancún con siete mil 306, Cozumel con mil 130 e Isla Mujeres con mil 40.
De acuerdo con reportes de la Secretaría de Finanzas y Planeación del Estado (Sefiplan), durante 2025 más de 20 millones de turistas que pernoctaron en el Caribe mexicano generaron ingresos superiores a los cuatro mil 200 millones de pesos por concepto del Impuesto al Hospedaje, reflejando el impacto económico del crecimiento turístico y de la expansión de la oferta de alojamiento en la región.








