Candelaria, quien con 15 años de servicio en la corporación ha logrado realizar una exitosa labor en la Secretaría Municipal de Seguridad Pública y Tránsito.
Asignada al área de motopatrullas, Candelaria Chulim relata que ingresó a la dependencia cuando vio que se abrió la convocatoria para los que deseaban formar parte de las filas de la Policía; “participé en el reclutamiento y quedé”, comentó.
Ahora, después de 15 años de servicio la oficial Chulim indicó que su familia se mantuvo al margen de su decisión de ser policía, pero su madre le decía: “Cuídate mucho, porque puede ser peligroso estar en las calles”, expresó con una sonrisa.
Reconoce que ser policía no es algo sencillo por que hay diversas circunstancias que tocan vivir. “A uno le toca ver casos fuertes, en una ocasión por la colonia Avante , dos jóvenes perdieron la vida en un accidente, y al ver el llanto desgarrador de la madre de uno de los jóvenes, fue algo muy fuerte de presenciar”, recordó sobre un hecho de tránsito.
Con el compromiso de servir y proteger, Candelaria tiene claro que la determinación y el profesionalismo con el que cada día realiza su trabajo es la clave para consolidar una carrera exitosa. “Todas podemos hacer muchas cosas en la vida, siempre y cuando nos lo propongamos para salir adelante, uno mismo puede hacer las cosas, demostrando las capacidades que cada persona tiene” puntualizó.
Y es precisamente esa vocación de servicio con la que desempeña sus funciones y refiere que: “Siempre hay que hacer las cosas con responsabilidad, tenemos que dirigirnos de manera correcta ante la sociedad”.
“Tenemos una responsabilidad y obligación para con la ciudadanía, con nuestras familias y con nosotros mismos” aseguró.
La profesión del policía es una vocación de servicio, conlleva gran responsabilidad, pero a la vez una gran satisfacción y crecimiento a nivel personal, “El ser policía representa poder ayudar a los demás”, concluyó.








