Productores de piña de la zona sur del estado enfrentan un panorama crítico para los próximos meses. El desfase en los ciclos de cultivo y la inminente saturación del mercado nacional amenazan con desplomar los precios de venta por debajo de los costos de producción.
Luis Humberto Pereira, referente de los productores en la región, explicó que las inducciones de floración programadas entre septiembre y noviembre no prosperaron como se esperaba. Esto ha provocado un retraso que obligará a recolectar la fruta al mismo tiempo que la «piña natural».
Esta coincidencia no solo satura el mercado local, sino que alinea la zafra quintanarroense con las de gigantes agrícolas como Veracruz y Tabasco, lo que anula cualquier ventaja competitiva en el precio.
El impacto en el bolsillo de los agricultores será drástico. Según las estimaciones actuales el precio óptimo es de entre $15 y $18 pesos por kilo. El precio proyectado por crisis entre $5 y $8 pesos por kilo.
Actualmente, la producción se mantiene estancada en un margen de 200 a 250 hectáreas sembradas. Aunque en condiciones ideales se esperan cerca de 50 toneladas, el cambio climático ha vuelto inciertos estos números.
Ante este escenario, el sector ha elevado una petición formal a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDARPE). La exigencia es clara: asesoría especializada permanente. Los productores sostienen que, sin un acompañamiento técnico que fortalezca la productividad y mitigue los riesgos climáticos, la piña de la «ruta corta» seguirá siendo vulnerable a los vaivenes del mercado y el clima.








