El presidente Donald Trump calificó la guerra en Irán como una «pequeña intervención» y aseguró que el conflicto podría estar cerca de terminar, en medio de la creciente tensión internacional en Medio Oriente.
Según sus declaraciones, la operación militar habría tenido objetivos limitados y estratégicos, con la intención de estabilizar la situación sin escalar hacia una guerra prolongada en la región.
Al igual que en ocasiones anteriores, el republicano defendió que si no hubiera atacado a Teherán en febrero, «ahora tendrían armas nucleares», a lo que decenas de trabajadores citados para la visita del mandatario respondieron con aplausos.
Este jueves, Trump anunció previamente un cese al fuego entre Líbano e Israel de diez días, tras «excelentes» llamadas telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, a quienes podría recibir «en los próximos cuatro o cinco días» para conversaciones en la Casa Blanca, según adelantó.








