Tren Maya, rodeado de pros y contras

Exponen presuntos impactos negativos al llevarse a cabo en el Sureste mexicano

Las obras que arrancaron con los trabajos del primer tramo, que se contempla generen hasta el año 2023, cuando se estima su conclusión, alrededor de medio millón de empleos directos e indirectos para los habitantes del sur-sureste de México, también impactarán negativamente los ecosistemas y su biodiversidad.

Se habla de posibles impactos negativos sobre el ambiente, causados por la construcción y operación del Tren Maya, pero también por otras actividades económicas complementarias, derivadas de la mayor actividad turística y comercial que se estima detonarán con la puesta en marcha del ferrocarril.

El proyecto contempla una vía de transporte ligero al sur del trazo del Tren Maya en el tramo Escárcega-Calakmul, que no está trazada sobre un derecho de vía o una carretera existente, sino que discurre paralela a la carretera actual, con una derivación hacia la Zona Arqueológica Calakmul y que, de construirse, impactaría la selva y la fauna en el área.

Entre otros posibles impactos negativos, se estima que podrían verse afectados los ríos subterráneos, cenotes, las selvas, los humedales, los manglares, los palmares y los arrecifes, provocados por un crecimiento en la agricultura y la ganadería, que se harían extensivas, derivado de una mayor actividad turística y comercial, que son los objetivos principales del Tren Maya para detonar la economía en el sureste mexicano.

Respecto a la infraestructura hotelera debe desarrollarse sin impactos ambientales, lo que resulta difícil porque las ciudades están delimitadas por espacios con humedales, selvas, palmares o manglares que deberán desmontarse, sin destruirlos.

Un gran impacto puede ser las aguas residuales con nutrientes, que se vierten de las plantas de tratamiento de los hoteles; al  aumentar los nutrientes, se afecta negativamente el equilibrio de la vida subacuática en ríos subterráneos, cenotes, estromatolitos, lagunas, y arrecife coralino, considerados los más importantes atractivos naturales para el turismo.

Habrá impactos sobre las 107 comunidades mayas  alejadas de la construcción, en virtud que algunos miembros o toda la familia migrarían a la zona de obras para atender las necesidades del proceso de construcción o como operadores de bajo rango en la actividad turística.

Grupos comunitarios que han fomentado el turismo rural y el ecoturismo con servicios de alimentación, guía turística, producción de alimentos y artesanías, también se  verán impactados porque,  de no llegar directamente los turistas, tendrán que aceptar las condiciones de los intermediarios.

Y al igual que antes de aprobarse un proyecto los promoventes presentan una Manifestación de Impacto Ambiental, lo ideal sería que se presentaran Manifestaciones de Impacto Económico  que analicen la distribución de los impactos y permitan generar estrategias para que esta sea equitativa; de Impacto Social, que generen estrategias para que el bienestar social llegue a todos por igual y, en último lugar y no por ello menos importante, Manifestaciones de Impacto Cultural, que identifiquen las consecuencias que podrían causar la pérdida o transformación de la cultura maya viva y los sitios arqueológicos.

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