Sugieren acciones de desazolve en la Laguna de Bacalar para evitar deterioro ambiental

La investigadora María Luisa Villareal Sonora, advirtió sobre la urgente necesidad de implementar trabajos de mantenimiento, limpieza y desazolve en la zona sur de la laguna de Bacalar, con el objetivo de prevenir un posible deterioro irreversible de este ecosistema.

Durante la presentación de sus libros “Los Microbialitos de Bacalar” y “El Mito que gobierna a la Laguna”, la especialista sostuvo que la falta de acciones de manejo ambiental, ha permitido la acumulación de sedimentos y materia orgánica que con el paso del tiempo, podría generar afectaciones graves en la calidad del agua, la biodiversidad y el equilibrio natural del sistema lagunar.

Señaló que existe una percepción errónea que ha frenado proyectos de saneamiento y restauración ecológica, particularmente por la creencia de que los estromatolitos constituyen un elemento predominante en toda la laguna, situación que aseguró ha sido utilizada como argumento para impedir intervenciones necesarias.

“Se ha construido una narrativa que coloca a los estromatolitos como el centro absoluto de la discusión ambiental, cuando en realidad existen otras dinámicas ecológicas que también deben ser atendidas con urgencia. Esto ha provocado que acciones básicas de mantenimiento sean bloqueadas por una defensa equivocada del ecosistema”, afirmó.

Aseveró que la zona sur de la laguna enfrenta un proceso acelerado de sedimentación, incremento de nutrientes y cambios en la composición biológica, lo cual podría derivar en procesos de eutrofización si no se aplican medidas preventivas a corto plazo.

Destacó la importancia de que autoridades ambientales, académicos, organizaciones civiles y la comunidad local participen en mesas de trabajo para diseñar estrategias de restauración que incluyan monitoreo constante, regulación de descargas, programas de educación ambiental y acciones de desazolve selectivo bajo criterios científicos.

La investigadora hizo un llamado a evitar la confrontación entre grupos ambientalistas y sectores productivos, y en su lugar promover un diálogo informado que permita tomar decisiones responsables para preservar la laguna a largo plazo.

Aseguró que la protección real del ecosistema implica actuar con conocimiento científico y voluntad de cooperación pues de lo contrario si no se realizan acciones preventivas ahora, el costo ambiental y social podría ser mucho mayor en el futuro.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.