Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia se encuentran desenterrando la historia sumergida en el cenote Síis Já, ubicado bajo el emblemático Ex Convento de San Bernardino de Siena, en la comisaría de Sisal.
Durante trabajos realizados en febrero de 2026, arqueólogos de la Subdirección de Arqueología Subacuática lograron documentar importantes vestigios vinculados a la Guerra de Castas, entre ellos un fusil y un cañón, utilizando avanzadas técnicas de fotogrametría que permiten generar modelos tridimensionales de alta precisión.

De acuerdo con las investigaciones, este cenote habría sido utilizado entre 1847 y 1848 como un depósito estratégico de armamento por parte del ejército yucateco, con el objetivo de evitar que cayera en manos de fuerzas rebeldes en uno de los episodios más intensos de la historia regional.
Hasta el momento, se han registrado al menos 153 armas de fuego, además de piezas cerámicas que abarcan desde la época prehispánica hasta el siglo XX, lo que convierte al sitio en un invaluable archivo histórico sumergido.

La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó la relevancia de preservar estos vestigios como parte fundamental de la memoria histórica de México.
Sin embargo, el INAH advirtió sobre el preocupante deterioro del sitio, provocado por infraestructura ilegal colapsada y la presencia de buzos no autorizados, lo que pone en riesgo tanto los materiales arqueológicos como el delicado ecosistema del cenote.








