Fernando Herrera es un mexicano originario de Michoacán quien hace una década llegó a Roma, Italia, donde hizo una vida a lado de una antropóloga con la que tiene una hija de cuatro años.
Su pasión es pedalear su bicicleta por las congestionadas calles de la capital italiana y por ello se siente afortunado de poder trabajar como mensajero en la empresa de un amigo.
Sin embargo, cuando estalló la pandemia por le COVID-19, se dio cuenta que muchísimas personas no pueden salir de sus hogares para comprar alimentos y medicinas. Fue entonces cuando decidió hacer algo al respecto.
Pidió vacaciones en su empleo y ahora lleva los productos que necesitan aquellos que no pueden salir de sus casos por el peligro de un contagio, una labor por la que no cobra ni un centavo.
Aquí su historia:
FUENTE: HORA CERO








