Con el Domingo de Ramos comenzó la celebración católica de la Semana Santa en Puebla, pero en esta ocasión fue con los templos católicos vacíos, pues las ceremonias litúrgicas se hicieron a puerta cerrada.
En la Catedral de Puebla, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, expresó que este momento es de reconciliación y de análisis de las acciones de todos los seres humanos.
A diferencia de otros años en la procesión de este domingo, en el interior de la Catedral de Puebla, solamente participó el arzobispo.
Las formas en que los párrocos de Puebla decidieron conmemorar esta tradición católica fuero diversas, por ejemplo en el templo de San Juan de los Lagos al poniente de la ciudad, con tres vehículos salieron a recorrer las calles de la colonia y el sacerdote envió un mensaje donde reconoce el trabajo del personal médico que está atendiendo en los diferentes nosocomios a los pacientes con Covid-19.
Sin embargo, no en todas las iglesias respetaron la restricción ni la sana distancia, pues en la Iglesia de Nuestra Señora de La Merced por lo menos cien personas se dieron cita al interior del templo, que estaba abierto, para bendecir sus ramos.
Productores de palma, afectados
Uno de los sectores que resultó afectado en este año, fue el de los productores de palma, artesanos que no pudieron comercializar los tradicionales ramos que son bendecidos por el sacerdote que celebra la misa.
Sánchez Espinosa pidió a los fieles católicos a permanecer en sus casas en esta contingencia sanitaria por la que atraviesa el país y que ha obligado a que en las últimas semanas se suspendan todas las actividades multitudinarias.










