Los empresarios en la capital del estado están preocupados no solo por el cobro de nuevos impuestos estatales y municipales, sino por la entrada en vigor del nuevo salario mínimo el próximo año.
Ya que alegan, la situación económica en la zona sur aún es dificil para muchas empresas, por lo que la presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) Wilma Contreras externó que hay riesgo de posibles despidos de trabajadores y hasta de cierre de negocios.
Explicó que esto representaría un impacto más directo para los micro y pequeños empresarios, que no cuentan con una plantilla laboral amplia y tampoco tienen los recursos suficientes para cubrir el pago de una nómina con la disposición del nuevo salario mínimo ajustado ya con el 12% autorizado por la federación.
Lo que hace que tengan que analizar los efectos que les acarreará, aunque dijo que buscarán la manera de sobrellevar la situación tal y como hicieron en este año.
Pero si reconoció, que hay temor entre el sector empresarial, porque esto seguramente derivará en que los precios de productos y la prestación de servicios de igual manera suban para poder cubrir el aumento al salario mínimo y así poder garantizar la competitividad, aunque esto probablemente mermará las utilidades de los establecimientos y limitará los recursos con los que dispondrán para hacer frente a este panorama.








