Una tragedia ha sacudido a la comunidad educativa del jardín de niños «10 de abril» en la alcaldía Cuajimalpa, donde Pedro Arreola, un niño de 4 años, falleció en circunstancias aún desconocidas después de asistir a clases regulares. La familia del niño exige respuestas y justicia mientras se esclarecen los detalles de esta lamentable pérdida.
El 23 de agosto, Pedro comenzó su día en el turno vespertino de este plantel educativo, sin embargo, su vida se vio truncada de manera inesperada. Las circunstancias de su fallecimiento son objeto de controversia, ya que existen versiones contradictorias. Las autoridades educativas sostienen que Pedro murió en el hospital, mientras que una versión extraoficial apunta a que el niño vomitó en la escuela y falleció en el plantel.
Este triste suceso es el segundo caso de un menor que muere tras asistir a un jardín de niños en el presente año, recordando la trágica pérdida de Zoé Alexandra en Querétaro. La familia de Pedro Hernández, como lo conocían, ha llegado a la conclusión de que el niño murió después de vomitar en la escuela, según testimonios de compañeros del menor.
Brenda Torres, tía de Pedro, expresó su indignación y confusión frente a las distintas versiones sobre lo sucedido. «Su mamá lo trajo bien. Aquí refieren que mi sobrino se desvaneció, dan una versión y luego dan otra. Se me hace injusto que no digan qué es lo que pasó», declaró.
Afuera del colegio, padres de familia y manifestantes exigieron justicia y una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos. La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) se desplegó en el lugar para mantener el orden.
Una madre de familia expresó su preocupación: «Varios papás traemos a nuestros niños y estamos con inseguridad porque dicen que no es la primera vez que sucede. No nos explicamos qué fue lo que pasó, si él venía bien. No traía golpes, raspones, ni nada. Él estaba bien. Solo quiero la verdad».
La falta de un informe médico y una carpeta de investigación para determinar las causas de la muerte ha generado incertidumbre entre los padres de familia, quienes también han demandado la instalación de cámaras de seguridad en la institución.
El jardín de niños «10 de abril» cuenta con una alta matrícula de aproximadamente 500 alumnos tanto en el turno matutino como vespertino. Los padres de familia han unido sus voces en busca de respuestas y cambios en la dirección y el personal docente como medida para prevenir futuros incidentes. La comunidad educativa espera que se haga justicia y que se esclarezcan las circunstancias que rodean la trágica muerte de Pedro Arreola.








