El partido Más Apoyo Social (MAS), antes llamado Movimiento Auténtico Social, con ayuda de su diputada Alfonsa Padilla Medina busca revivir la polémica cláusula de vida eterna, para poder blindarse en elecciones y no perder su registro aun sin haber recibido votos del electorado.
En el pasado proceso electoral, el partido MAS fue uno de los que peligraron con la pérdida del registro, estando a punto de desaparecer luego de sus pésimos resultados en las urnas, rozando con mucha dificultad el 3% de la votación requerida para mantenerse.
Esto da muestra de que las y los quintanarroenses están cansados de los partidos “rémora”, los cuales no han traído ningún beneficio a la población, ya que únicamente han servido para gastar los recursos públicos y poder mantener a un selecto grupo de políticos acostumbrados a vivir cómodamente a costa del pueblo.
Ejemplo de ello es la diputada Alfonsa Padilla Medina, quien se “enquistó” en la XVII Legislatura por la vía plurinominal, es decir, no llegó por el voto ciudadano, sino que fue recomendada por el partido MAS, siendo ella el único espacio que este instituto político pudo obtener en las pasadas elecciones donde se eligieron Ayuntamientos, diputaciones locales y gobernadora.
Alfonsa Padilla se ha convertido en una de las diputadas menos productivas de la actual legislatura del estado, teniendo tan solo 5 iniciativas promovidas y tres de ellas envueltas en polémica, porque una busca perpetuar a los diputados locales hasta por 12 años en el cargo a través de tres reelecciones consecutivas; otra quiere aumentar el financiamiento público a partidos políticos, mientras que la otra pretende dar “vida eterna” a los partidos pequeños.
La Constitución del estado y las leyes electorales establecen que un partido político perderá su registro en caso de no obtener por lo menos el 3% de la votación válida emitida en un proceso electoral.
Lo que quiere el MAS, a través de la diputada Alfonsa Padilla, es modificar a conveniencia el artículo 49 de la Constitución de Quintana Roo y el artículo 79 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales, para permitir que, en las candidaturas comunes, los partidos políticos puedan traspasarse votos y con ello asegurar que los institutos menos votados puedan conservar su registro a través de los votos que les regalen sus aliados.
Actualmente, tanto en las coaliciones como en candidaturas comunes ya no existe el reparto de votos entre partidos, sino que cada uno se queda con los votos que recibe de manera directa en las urnas, siendo lo justo al reflejar el verdadero sentir del voto del electorado.
Pero con la iniciativa promovida por Alfonsa Padilla, ya no importará el sufragio de la ciudadanía, pues aunque un partido no haya promovido el voto a su favor, bastará con que uno de sus aliados le transfiera el porcentaje suficiente para no perder su registro.








