En la capital del estado el temor por la cercanía del poderoso huracán Beryl es latente y así se ha evidenciado, ya que todos los negocios de la ciudad lucen este jueves protegidos con tablas y muchos han suspendido sus labores.
Supermercados, tiendas de conveniencia, tiendas departamentales, cines, restaurantes y plazas comerciales, avisaron desde anoche que dejarían de brindar servicio a partir de las 4 de la tarde de este jueves y reanudarán labores el sábado 6 de julio y otros hasta el lunes 8 de julio.
Se siguen registrando compras de pánico de alimentos y de maderas, aún cuando los precios se han elevado de manera excesiva.
Lo mismo ocurre en las estaciones de combustible y en los centros de abastecimiento de gas LP, donde hay largas filas y lapsos de espera de una a dos horas.
A pesar de que las autoridades han asegurado que en la capital del estado solo podrían presentarse lluvias intensas y vientos con ráfagas fuertes, prevalece la incertidumbre, ya que no hay avisos de si realmente habrá o no, una afectación, aunque ya se han registrado ligeras lloviznas y hay fallas en el servicio de energía eléctrica, telefónico y de internet.








