México y Estados Unidos acordaron iniciar la fase de negociación formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) a partir del próximo 25 de mayo, en un contexto marcado por la presión empresarial para mantener el libre comercio, dar certidumbre a la inversión y fortalecer las cadenas de suministro en la región.
El anuncio se dio tras una serie de reuniones en el Club de Banqueros y Palacio Nacional, donde una delegación estadounidense encabezada por el representante comercial, Jamieson Greer, sostuvo encuentros con la presidenta Claudia Sheinbaum y el Gabinete Económico liderado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard.

Al término de los encuentros, Ebrard confirmó que la siguiente etapa será el arranque de las negociaciones formales. “Estamos estimando que inicien en la semana del 25 de mayo”, afirmó, tras destacar que previamente se realizaron mesas de trabajo con industrias clave como la automotriz y la del acero, así como con organismos empresariales.
Desde el sector privado, el mensaje fue claro: cerrar filas para preservar el tratado como un acuerdo de libre comercio, en medio de la política comercial más restrictiva impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
El presidente del Consejo Coordinador Empresarial, José Medina Mora, subrayó que la prioridad es mantener “cero aranceles para todo aquello que cumpla con las reglas de origen”. En la misma línea, Antonio del Valle, del Consejo Mexicano de Negocios, destacó la importancia de la integración regional, aunque reconoció que la postura de Washington ha sido “dura”, pero con disposición al diálogo.
Empresas de EE.UU. en México presionan por revisión ágil del T-MEC con propuestas de 24 sectores
La presión también provino de empresas estadounidenses establecidas en México. El presidente de la American Chamber of Commerce of Mexico, Óscar del Cueto, informó que presentaron propuestas que abarcan 24 sectores y más de mil 200 empresas, con el objetivo de lograr una revisión ágil que incentive la inversión y otorgue a México un trato preferencial.
Más allá del debate arancelario, la revisión del T-MEC apunta a un rediseño de las cadenas de suministro en Norteamérica, con la meta de elevar el contenido regional y sustituir importaciones provenientes de Asia. Ebrard resumió esta visión al señalar que lo que actualmente se importa desde ese continente pueda producirse entre México y Estados Unidos lo antes posible.








