El panorama laboral en Quintana Roo mostró señales de avance al cierre de 2025, luego de que el indicador de pobreza laboral descendiera a 18.9%, de acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía(INEGI).
La cifra representa una reducción de 1.2 puntos porcentuales frente al año previo y refleja que un mayor número de trabajadores logró generar ingresos suficientes para cubrir la canasta alimentaria básica.
Recuperación con sello femenino
El análisis revela un comportamiento particular en la composición del ingreso: mientras las percepciones salariales de los hombres registraron una disminución del 5.2%, las mujeres ocupadas reportaron un incremento del 5.9%.
Este repunte en el ingreso femenino contribuyó de manera determinante a sostener la economía de miles de hogares, evitando que más familias cayeran en condiciones de pobreza extrema. El crecimiento también se relaciona con una mayor participación de mujeres en actividades productivas y programas de apoyo económico.
Sector servicios impulsa salarios
Por actividad económica, el sector de Servicios Diversos encabezó el dinamismo salarial con un aumento del 17.6% en el ingreso promedio, alcanzando los 7,490 pesos mensuales. Esta tendencia confirma el peso estratégico de las actividades terciarias, especialmente en un estado cuya economía depende ampliamente del turismo.
En contraste, ramas como la manufactura mostraron variaciones más moderadas, lo que evidencia una estructura productiva orientada principalmente al sector servicios.
Persisten desafíos
A pesar de la reducción en la pobreza laboral, el ingreso laboral per cápita presentó un ligero retroceso del 1.6%, situándose en 4,329.40 pesos mensuales. Esto indica que, aunque más personas superaron el umbral mínimo para adquirir alimentos básicos, aún existen retos para consolidar una mejora sostenida en el poder adquisitivo.
El comportamiento de estos indicadores será clave para medir la solidez de la recuperación económica en la entidad durante 2026.








