El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, justificó la propuesta de modificar el calendario escolar al asegurar que después de junio muchas escuelas operan únicamente por inercia administrativa. El funcionario afirmó que el actual sistema no responde a las condiciones climáticas ni sociales de todo el país y abrió el debate sobre replantear de fondo el modelo educativo y los periodos vacacionales.
La discusión sobre el posible ajuste al calendario escolar 2025-2026 continúa escalando a nivel nacional. Ahora fue el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, quien defendió públicamente la propuesta argumentando que el sistema actual ya no responde a la realidad de distintas regiones del país.
Durante su intervención ante autoridades educativas, el funcionario sostuvo que, tras la entrega de calificaciones en junio, muchas escuelas permanecen abiertas únicamente para cumplir procesos administrativos.
“Después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa”, afirmó.
Mario Delgado señaló que, en muchas ocasiones, las aulas permanecen operando sin actividades pedagógicas reales hasta mediados de julio.
“La escuela no debe ser una estancia forzada”
El titular de la SEP consideró que mantener abiertas las escuelas únicamente por cumplimiento burocrático termina afectando tanto a docentes como a estudiantes.
“Se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada”, expresó.
También aseguró que ese periodo administrativo limita la convivencia familiar y afecta la salud mental de niñas, niños y maestros.
Uno de los principales argumentos expuestos por el secretario fue la diversidad climática y regional que existe en el país.
Delgado mencionó ejemplos de estados y regiones donde las condiciones extremas de calor complican las actividades escolares durante ciertas épocas del año.
- Sonora
- Huasteca Potosina
- Sierra de Oaxaca
- Chontalpa de Tabasco
“El calendario debe honrar esa diversidad”, afirmó el funcionario al defender la posibilidad de ajustes regionales.
El secretario también admitió que el cierre de escuelas implica un impacto importante para las familias, especialmente para las mujeres encargadas del cuidado infantil.
Mario Delgado señaló que el sistema económico actual obliga a muchas familias a depender de las escuelas como espacios de resguardo mientras trabajan.
Sin embargo, sostuvo que esa función no debería recaer sobre las instituciones educativas.
“La escuela es un territorio de aprendizaje, no un lugar de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado”, declaró.
Finalmente, Mario Delgado propuso discutir de fondo el calendario escolar junto con autoridades estatales, docentes, padres de familia y otros actores educativos.
El funcionario pidió incorporar las opiniones y preocupaciones expresadas en los últimos días para construir un modelo más flexible y adaptado a las realidades del país.
Además, defendió que el descanso del magisterio también debe entenderse como un derecho laboral y una necesidad pedagógica vinculada directamente con la calidad educativa.
“La estabilidad emocional del docente es la base de la calidad educativa”, concluyó.









