La Cámara de Diputados como el Senado de la República eligieron a sus nuevas presidentas para liderar los destinos de ambas instituciones legislativas.
En el hemiciclo de San Lázaro, la diputada priista Marcela Guerra fue elegida para encabezar el tercer año de ejercicio de la LXV Legislatura. Con un respaldo abrumador de 448 votos a favor, cuatro en contra y ninguna abstención, Guerra asumió la presidencia de la Mesa Directiva. Además, se designó a las vicepresidentas Karla Almazán (Morena), Joanna Alejandra Torres (PAN) y Blanca Alcalá (PRI).
La nueva Mesa Directiva de la Cámara de Diputados se completa con Brenda Espinosa (Morena), Diana Gutiérrez (PAN), Fuensanta Guadalupe Guerrero (PRI), Nayeli Arlen Fernández (PVEM), Jessica María Guadalupe Ortega (MC), Olga Luz Espinosa (PRD) y Pedro Vázquez González (PT) como secretarias. La presidenta en funciones, Noemi Luna Ayala, tomó juramento a Marcela Guerra y a los nuevos miembros de la Mesa Directiva, marcando el inicio del primer periodo del tercer año de la LXV Legislatura en San Lázaro.
Por su parte, en el Senado de la República, la senadora morenista Ana Lilia Rivera asumió la presidencia de la Mesa Directiva para el último año de la misma LXV Legislatura. Durante su discurso de toma de protesta, Rivera se comprometió a trabajar en estrecha colaboración con la Junta de Coordinación Política para aprobar los nombramientos pendientes de comisionados del INAI (Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales), dado que este organismo ha reanudado sus sesiones con solo cuatro comisionados.
Ana Lilia Rivera expresó: «Llego limpia, llego con los votos libres y honestos de mis compañeros. Eso me permite ser una presidenta a su servicio, al servicio del Senado y del gran movimiento de transformación al que pertenecemos». La elección de Rivera como presidenta del Senado refleja un ánimo renovado para alcanzar acuerdos en temas pendientes, incluido el importante asunto del INAI.
Estos cambios en la dirección de las cámaras legislativas de México marcan un hito en el desarrollo político del país y abren un nuevo capítulo en la LXV Legislatura, donde se espera que ambas presidentas desempeñen un papel fundamental en la toma de decisiones y la construcción de consensos en asuntos de relevancia nacional.








