En un acto de valentía y determinación, los habitantes del municipio de La Paz se reunieron hoy para alzar la voz contra lo que perciben como una creciente corrupción en la administración municipal encabezada por la presidenta Milena Paola Quiroga Romero.
Las acusaciones de favores inmobiliarios a extranjeros adinerados han generado un profundo malestar en la comunidad y un conflicto directo con los habitantes de distintos ejidos locales. En la manifestación de hoy, los ciudadanos hicieron un llamado urgente al gobierno estatal y federal para intervenir y proteger sus derechos y propiedades.
Alegan que la alcaldesa, Milena Quiroga, ha iniciado una cruzada clasista que beneficia a los extranjeros a expensas de los ejidatarios locales. Guillermo Trasviña, representante del Comisariado Ejidal, instó al Presidente Andrés Manuel López Obrador y al Gobernador Víctor Manuel Castro Cosío a tomar medidas inmediatas para detener la intromisión de extranjeros en asuntos políticos y culturales locales.
También se anunció la implementación de guardias de vigilancia comunitaria permanente para proteger los derechos del pueblo.
Se ha alegado que Milena Paola Quiroga ha ignorado de manera deliberada las legítimas demandas de los habitantes de los ejidos El Sargento, Los Barriles y El Pescadero, con la intención de desplazarlos de sus tierras, altamente valoradas por el turismo.
Se afirma que esto se hace para favorecer asentamientos ilegales de extranjeros, quienes, según las denuncias, sobornan a las autoridades municipales para privatizar y explotar áreas públicas de manera ilícita.
En la asamblea del Comisariado Ejidal de hoy, se enfatizó la importancia de garantizar que los recursos generados por los impuestos prediales y municipales se destinen al beneficio de la comunidad, en lugar de ser desviados a intereses extranjeros, como el de Cristina Walton y su grupo.
La situación en La Paz es tensa, y los habitantes están decididos a luchar por sus derechos y su patrimonio. Las autoridades estatales y federales enfrentan la responsabilidad de abordar estas preocupaciones legítimas y garantizar la justicia en este conflicto en desarrollo.
Con información de Excélsior








