Vianca Labastida, madre de la joven asesinada aún recuerda a su hija, ya que hasta ahora su caso no ha sido resuelto por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo, ella todavía la recuerda y honra su nombre en su casa.
La saña con la que Vianca de 31 años, fue asesinada el 21 de febrero de 2018 en Playa del Carmen, no era propia de un asesinato por robo, como lo quisieron tratar en su momento, pero el caso sigue sin ser resuelto.
A siete años, la madre de la víctima, no ha logrado conseguir que las autoridades avancen en las investigaciones, destacó que aún falta mucha educación sobre violencia feminicida, Alerta de Género y, principalmente, que los servidores públicos sepan cómo tratar un feminicidio.
Vianca Moreno tenía 31 años de edad y era entrenadora de Crossfit en Playa del Carmen, Quintana Roo, donde ya tenía cuatro años viviendo. La joven había regresado a México luego de vivir 10 años en San Sebastián, España.
Durante su estancia en España consiguió la residencia y conoció a su novio con quien regresó a México.
“Iba a cumplir cuatro años que regresó a México. Escogió venirse a Playa del Carmen. Ella regresó a playa del Carmen, y se metió a estudiar otra vez, pero ahora en la Universidad de la Rivera Maya, estudiaba administración de negocios. Acabó la carretera en junio de 2017. Era muy deportista, inteligente, una mujer con muchas metas, las cumplía, tenía un carácter muy bonito, a todo mundo sonreía y saludaba. A parte de tener una belleza exterior también la tenía interior”, platicó Vianca, su madre.
La entrenadora vivió con su pareja hasta enero de 2018, cuando se separaron y ella se mudó a la casa de una compañera del Crossfit, quien le rentaba una habitación.
El 21 de febrero de 2018, Vianca Labastida, la madre, recibió la llamada que cambió su vida. “Me dicen que mi hija había sufrido un golpe y que le estaba saliendo sangre de la nariz, pero, así como te estoy diciendo así me lo avisan. No me dijeron que era grave ni nada, y me dijeron que lo más probable es que alguien había entrado a la casa a asaltar, pero la realidad era otra cosa: mi hija se estaba desangrando en su habitación la habían golpeado, le provocaron una fractura en el cráneo y tenía la nariz, la cara destrozada”, narró la madre en su momento.
Vianca fue llevada al hospital y falleció momentos después de ser ingresada debido al traumatismo craneoencefálico que le ocasionaron.
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