La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, vuelve a entrar en el ojo de la polémica luego de que anunció en días recientes que su administración enfrenta una crítica situación financiera que podría llevar a la parálisis de las oficinas gubernamentales, ya que según su declaración no cuenta con recursos «ni para pagar la luz».
Durante un evento oficial, la mandataria expresó que atraviesa un escenario inédito en su vida, al asegurar que nunca antes había experimentado la pobreza hasta este momento, ya en la etapa final de su trayectoria.
El motivo de la crisis es la aplicación de recortes presupuestales que para este año superarán los 4 mil millones de pesos en la entidad, según el cálculo del gobierno estatal.
Sansores explicó que en el bimestre anterior tuvieron que pedir una prórroga de 15 días para reunir el dinero necesario y cubrir el pago de electricidad, situación que, dijo, la hizo sentirse pobre por primera vez en su vida.
La mandataria advirtió que si no se resuelve la falta de recursos, será necesario detener las operaciones de las dependencias para evitar un colapso financiero total.
No es la primera vez que ha hecho referencias a ello, puesto que el pasado 21 de abril, en el marco de bienvenida a 142 médicas y médicos especialistas en Campeche, incluso manifestó que “en el final de su vida ve que se puede ser feliz siendo pobre”.
Mientras señala que la Presidenta Sheinbaum está buscando recursos para salvar al estado, la ciudadanía cuestiona el manejo del dinero público que hoy tiene a Campeche en riesgo de parálisis administrativa.








