Una serie de intensas borrascas invernales que han azotado esta semana la península rusa de Kamchatka han dejado amplias zonas colapsadas, especialmente en la capital regional, Petropávlovsk-Kamchatsky, donde numerosas calles se han convertido en auténticos túneles blancos y muchos vehículos apenas sobresalen bajo la nieve. El temporal ha provocado al menos dos muertes, según informan las autoridades locales.
Las precipitaciones han sido extraordinarias y, en algunos barrios, la nieve acumulada ha alcanzado y superado el metro y medio, con registros puntuales cercanos a los dos metros. Esta situación ha enterrado accesos, generado grandes ventisqueros y provocado daños en numerosos tejados.

El gobernador regional, Yevgueni Beliáev, declaró la situación como estado de emergencia y advirtió de que las tareas de retirada de la nieve y recuperación de la normalidad se prolongarán durante varios días.
El colapso parcial de cubiertas y la caída de grandes masas de nieve desde los tejados se han convertido en uno de los factores más peligrosos del temporal.
De hecho, las dos víctimas mortales registradas en Petropávlovsk-Kamchatsky habrían quedado atrapadas tras el desprendimiento de la nieve acumulada sobre un tejado, según las primeras informaciones facilitadas por las autoridades.
La magnitud del bloqueo urbano ha obligado a las autoridades a movilizar recursos extraordinarios, con vehículos oficiales incluidos camiones destinados habitualmente a otros fines para sustituir de forma temporal el transporte público y facilitar el desplazamiento de personas atrapadas o con necesidades urgentes.
Asimismo, se han establecido perímetros de seguridad ante el riesgo de derrumbes de tejados y durante las labores de retirada de la nieve acumulada.










