Los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá se pronunciaron en contra de los ataques ocurridos el 8 de enero contra la democracia brasileña y el traspaso pacífico del poder.
En el marco de la Cumbre de Líderes de América del Norte en la Ciudad de México, los representantes de los países señalaron que buscarán trabajar en conjunto con Lula da Silva.
«Apoyamos a la República Federativa de Brasil en la salvaguarda de sus instituciones democráticas. Nuestros gobiernos apoyaban a la libre voluntad de las personas de Brasil», comentaron en el comunicado.









