Una acusación federal en Estados Unidos coloca bajo la lupa a funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con los cargos, los implicados habrían participado en conspiraciones para importar estupefacientes y en la posesión de armamento de uso exclusivo, delitos que podrían derivar en penas de cadena perpetua y mínimos obligatorios de hasta 40 años de prisión.
El Fiscal Federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el Administrador de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (“DEA”), Terrance C. Cole, anunciaron hoy la revelación de una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y otros funcionarios y exfuncionarios mexicanos.
Jueza Katherine Polk toma el caso
En un comunicado del Gobierno de Estados Unidos se informó que los acusados son todos funcionarios actuales o anteriores de alto rango del gobierno y las fuerzas del orden del estado mexicano de Sinaloa, incluyendo al actual gobernador, Rubén Rocha Moya, y se les acusa de haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos.
El caso está asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla. “El Cártel de Sinaloa es una organización criminal despiadada que ha inundado esta comunidad con drogas peligrosas durante décadas”, declaró el fiscal federal Jay Clayton.
Funcionarios mexicanos acusados









