Rodolfo “Fofo” Márquez, el influencer que podría enfrentar más 40 años de cárcel si es sentenciado por feminicidio en grado de tentativa, dijo en audiencia que es incapaz de matar “incluso a un perro”.
Pidió al juez que se le procese por lesiones, para que la pena no sea tan rotunda. Suplicó: “No me destruya la vida”.
Aseguró que la víctima, Edith “N” le dijo palabras altisonantes y por eso la agredió el pasado 22 de febrero en Naucalpan, Estado de México, aunque el video se dio a conocer semanas después.
En audiencia previa el imputado pidió perdón a la víctima, pero ella se lo negó argumentando falta de sinceridad.
La defensa de “Fofo” Márquez asegura que la acusación por intento de feminicidio es desproporcional e intentan descarrilar los argumentos de la Fiscalía mexiquense.
Los abogados defensores solicitaron prolongar el juicio para seguir acumulando pruebas a su favor, como la comparecencia de la ahora esposa del acusado, Melanie Lattanzi, quien habría presenciado los hechos como su novia y después aparentemente se casó con Márquez en prisión.
El juez citó a sesión este viernes 24 de enero, mientras se acerca el momento en que el juez se evalúe todos los elementos y emita fallo de inocencia o culpabilidad.
Acorde al Código Penal del Estado de México, por el delito de feminicidio en grado de tentativa podrían establecerse penas de 13 a 46 años de prisión, además de que es un delito que no puede adherirse a medidas reparatorias o penas sustitutivas.
La golpiza que “Fofo” propinó a Edith puso en peligro su vida, de acuerdo con los fiscales.
En noviembre de 2024, ”Fofo” Márquez rechazó la opción de declararse culpable en un proceso abreviado que implicaba una pena de alrededor de 11 años por tentativa de feminicidio, junto con una multa y el pago de daños a la víctima.
A raíz de su rechazo el Ministerio Público busca imponer la pena máxima de hasta 48 años de prisión.
Su anterior abogado, Erick Rauda, renunció porque la familia rechazó su estrategia de buscar una reclasificación del delito a lesiones, lo que habría tardado varias meses, mientras que la gente cercana a Márquez quería una solución más rápida.








