Mediante un operativo, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha desarticulado una red de narcotráfico en Kansas City, la cual tenía conexiones significativas con organizaciones en México.
El director del FBI, Kash Patel, anunció a través de sus redes sociales que esta intervención fue posible gracias a la colaboración entre diversas agencias locales y federales.
El operativo, liderado por el equipo de Kansas City, resultó en la captura de siete personas que enfrentan penas de hasta 25 años de prisión. Durante la acción, las autoridades incautaron una notable cantidad de metanfetamina, sumando más de 70 kilos, junto con 35,000 dólares en efectivo y tres armas de fuego.
Joe Michael, agente especial supervisor del Escuadrón contra el Crimen Organizado del FBI en Kansas City, subrayó que la principal amenaza en la región sigue siendo la violencia y la distribución de drogas, atribuida en gran parte a cárteles y bandas extranjeras. Aunque no se han revelado detalles específicos sobre la organización delictiva mexicana involucrada, el impacto de su desmantelamiento es significativo para la entidad norteamericana.
El modelo de Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional (HSTF), implementado durante el segundo mandato de Donald Trump, ha tenido como objetivo reforzar los esfuerzos antidrogas en todo Estados Unidos. Según Patel, este enfoque ha sido eficaz, permitiendo la desarticulación de numerosas organizaciones de tráfico de drogas y redes criminales a nivel nacional.
Para México, esta nueva política de «aplastar» a las redes criminales a diario, como lo describió Patel, significa una presión sin precedentes sobre las rutas tradicionales de exportación.
El FBI advirtió que no solo se enfocan en el narcotráfico, sino que el objetivo es desarticular toda la cadena de valor de los cárteles, incluyendo el tráfico de armas, la trata de personas y los delitos violentos que alimentan la inestabilidad en ambos lados de la frontera.









