Agrupaciones defensoras de animales se preparan para presentar ante el Congreso de Quintana Roo una iniciativa ciudadana en materia de protección y bienestar animal, cuyo objetivo sea la creación de una Fiscalía Especializada en Medio Ambiente y Protección Animal, así como una Clínica Veterinaria Pública a bajo costo.
Así lo dio a conocer Rafael Rivero Aburto, presidente de la asociación civil Toda Vida es Importante, quien dijo que, con el apoyo de otras agrupaciones defensoras de animales, ya trabajan en una iniciativa ciudadana para reformar la Ley de Protección y Bienestar Animal, la Ley de la Fiscalía General del Estado, así como otras normativas estatales, para poder dar paso a la creación de una Fiscalía Especializada en Medio Ambiente y Protección Animal.
Rivero Aburto dijo que, actualmente, la Fiscalía carece de herramientas y personal debidamente capacitado para atender eficazmente las denuncias en materia de violencia y maltrato animal, por lo que estas se mantienen estancadas, no avanzan o simplemente son resueltas sin que se castigue a los culpables.
Mencionó que, desde la asociación que preside, han interpuesto más de 40 denuncias por violencia y maltrato animal, las cuales datan de dos años a la fecha y ninguna ha prosperado, sino que se mantienen estancadas en la Fiscalía sin que una sola se haya judicializado.
“Esto es tanto solo de nuestra asociación, pero seguramente hay cientos de denuncias que promueven los ciudadanos y que lamentablemente no se están atendiendo”, comentó.
Otro objetivo de la iniciativa es para poder crear una Clínica Veterinaria Pública a bajo costo, capaz de promover campañas efectivas de esterilización y cuidado animal, lo cual podrá ayudar a combatir, disminuir y de ser posible erradicar el grave problema de perros y gatos callejeros en Quintana Roo, los cuales han proliferado ante la falta de una cultura de dueños responsables y de opciones de esterilización animal.
“Tan solo en Chetumal se estiman alrededor de 33 mil perros y gatos en situación de calle, porque son abandonados por dueños irresponsables y, al no estar esterilizados, se reproducen masivamente. Esto, además de representar un problema de fauna callejera, también es un grave problema de salud pública, porque las heces fecales de los animalitos, al secarse y ser llevadas por el viento, se esparcen en forma de partículas y pueden caer en heridas de humanos, en la comida o incluso ser respiradas, lo cual puede desencadenar malestares y enfermedades”, concluyó Rivero Aburto.








