En un hecho que ha causado profunda consternación en la comunidad local y entre turistas, el cuerpo desmembrado de una mujer estadounidense fue localizado dentro de tres bolsas negras en las inmediaciones de la zona de bares de Chicxulub Puerto, uno de los destinos costeros más visitados de Yucatán.
La víctima fue identificada como Linda Louise Johnston, de 71 años de edad, exintegrante de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, quien residía desde hace años en la localidad. Su desaparición fue reportada desde el pasado 12 de abril, lo que motivó una intensa búsqueda por parte de vecinos y conocidos, quienes comenzaron a difundir su fotografía en redes sociales con la esperanza de obtener información sobre su paradero.
La última vez que Linda Johnston fue vista, vestía camisa blanca, bermudas y sandalias color marrón. Medía aproximadamente 1.40 metros, tenía el cabello rubio con canas, cejas tatuadas y padecía de cataratas, lo que dificultaba su visión. Vivía sola en el polígono II de Chicxulub, una zona habitacional cercana a la playa.
Según testimonios recopilados por las autoridades, semanas antes de su desaparición, Linda manifestó miedo por su seguridad, advirtiendo que su hijo, Damon Anthony Martinez, podría representar una amenaza para su integridad. “Tengo miedo de que algo me haga”, habría escrito en un mensaje a conocidos, encendiendo señales de alerta.
Las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Yucatán apuntan a Damon Anthony Martinez como el principal sospechoso del feminicidio. El 16 de abril, apenas días después de la desaparición de su madre, Damon abordó un vehículo de transporte de plataforma en la ciudad de Mérida.
La conductora del vehículo, identificada como Ana “N”, declaró ante las autoridades que el hombre cargaba tres bolsas negras grandes y una mochila, y le pidió que lo llevara a un contenedor de basura, señalando que “saldría de viaje”. La mujer, visiblemente incómoda por la situación, denunció el hecho a la policía, lo que permitió abrir una línea de investigación crucial. Sin embargo, también manifestó sentirse amenazada tras colaborar con la justicia, lo que ha generado preocupación en torno a su seguridad.
Previo al hallazgo del cuerpo desmembrado, la Fiscalía estatal activó el Protocolo Alba, mecanismo especializado para la localización de mujeres desaparecidas; posteriormente, tras el trágico descubrimiento, la autoridad confirmó que se abrió una carpeta de investigación por el delito de feminicidio. Hasta el momento, Damon Anthony Martinez permanece prófugo, mientras las autoridades continúan con su localización.
Martinez es exconvicto en Estados Unidos, con antecedentes por delitos de violencia. Su historial delictivo y los testimonios previos de la víctima refuerzan las sospechas sobre su presunta responsabilidad en este crimen.
Organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas han exigido justicia para Linda Johnston, así como medidas más eficaces para prevenir y sancionar la violencia feminicida, incluso en comunidades que antes eran consideradas seguras.








