Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, fue abatido este domingo 22 de febrero de 2026 tras un operativo coordinado entre fuerzas de seguridad federales. Aquí te contamos quién fue el líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) así como los detalles sobre su ascenso en el mundo del narcotráfico.
Desde julio de 2020, cuando se publicó que Oseguera Cervantes había mandado a construir un hospital en Villa Purificación —una de las trincheras del CJNG—, su estado de salud se volvió leyenda. La versión más difundida aseguraba que padecía una enfermedad renal y que necesitaba una clínica privada. El alcalde desmintió la historia: mostró fotografías del abandono de las instalaciones y una vieja licitación para un pequeño sanatorio que, por sus dimensiones, se parecía más a un consultorio de barrio que a un hospital.
El desmentido no detuvo la especulación y la prensa mexicana dio por muerto a Nemesio más de una vez. Por ello no sorprendió que, el 13 de febrero de 2022, medios de Jalisco informaran que El Mencho, como le decían, había fallecido por un paro respiratorio mientras recibía atención médica en un hospital privado de Guadalajara. La versión fue reforzada por narcomantas atribuidas a Los Mezcales, entonces aliados del CJNG. Sin embargo, Kyle Mori, agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) que hasta 2025 encabezó su persecución, negó reiteradamente su muerte y la agencia elevó la recompensa por su captura de 10 a 15 millones de dólares.
Bajo el mando de Nemesio, el CJNG no sólo extendió su presencia a 40 de países o se convirtió en una de las mayores empresas criminales en traficar metanfetamina y fentanilo, de acuerdo con la DEA. El CJNG también fue responsable del asesinato de un ex gobernador, de varios alcaldes y hasta de figuras públicas como El Pirata de Culiacán; diversificó sus ingresos mediante extorsión, secuestro, tráfico de migrantes y robo de combustible; derribó un helicóptero militar; bloqueó ciudades enteras; atentó contra periodistas; secuestró a los hijos de Joaquín Guzmán Loera; luego se alió con Los Chapitos para exterminar el clan Zambada; y difundió videos de ejecuciones con una puesta en escena diseñada para sembrar terror. Para los gobiernos de México y Estados Unidos, Nemesio encarnó una nueva fase del narco: más militarizada, más brutal y menos indiscreta.








