Aunque los integrantes del Ejido de Morocoy interpusieron una demanda contra 10 entes federales por la apropiación indebida de 300 hectáreas enclavadas en las zonas arqueológicas de Dzibanché y Kinichná, el Tribunal Unitario Agrario ha determinado que es el Instituto Nacional de Antropología e Histora (INAH) la única instancia involucrada en el litigio.
En este sentido, la comisariada ejidal Sonia Méndez Lile, explicó que ahora el proceso deberá encausarse hacia el INAH, por lo que los comuneros, seguirán luchando para que se les pague lo que les corresponde por la expropiación de sus tierras.
“El Tribunal Unitario Agrario determinó que solo el INAH tiene injerencia en el tema y seguiremos presentando pruebas para demostrar que han usufructuado durante más de 20 años tierras que le pertenecen al ejido de Morocoy.”
Y pese a que el INAH afirma contar con títulos de propiedad de los predios, los ejidatarios aseguran que presentarán las pruebas necesarias para demostrar que los documentos son apócrifos, debido a que aparentemente se expidieron muchos años después de constituirse el núcleo agrario.
“Vamos a resolver y responder porque es apócrifo porque el título se expide 18 años después de constituirse el ejido y vamos a demostrar que está totalmente fuera de legalidad.”
Mencionó que habrá una nueva audiencia el 26 de febrero de 2026, donde aportarán elementos suficientes para demostrar que los predios en litigio fueron adjudicados de manera ilegal al INAH, pertenecen al ejido Morocoy y los 271 ejidatarios que conforman el padrón ejidal, reciban el pago que les corresponde.








