La laguna Chacmuchuc, ubicada al norte de Cancún y considerada Área Natural Protegida, registra elevados niveles de plomo en especies como peces y cangrejos debido a filtraciones de lixiviados provenientes del antiguo basurero municipal conocido como “Sufre y Calla”, clausurado hace varios años.
La denuncia fue realizada por Lourdes Ramírez, voluntaria de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), quien señaló que, aunque las autoridades ambientales han presentado estudios sobre la calidad del agua, no se ha avanzado en acciones efectivas para detener la contaminación en el ecosistema.
Ramírez advirtió que los organismos contaminados continúan siendo capturados y comercializados, lo que representa un riesgo a la salud de consumidores, pues la presencia de metales pesados puede generar enfermedades graves, incluido cáncer, a largo plazo.
La laguna Chacmuchuc, decretada como refugio de flora y fauna en 1999 y con una extensión de mil 914 hectáreas, enfrenta además otros problemas: tala de manglar, dragados ilegales para proyectos turísticos, pesca furtiva y asentamientos irregulares.
A lo anterior se suma la preocupación de organizaciones ambientales por un proyecto de corredor turístico anunciado en 2023, el cual contempla intervenciones en más de 30 mil hectáreas del sistema lagunar y zonas aledañas, financiado con capital internacional.
Aunque autoridades estatales han asegurado trabajar en estrategias para la recuperación de la laguna, especialistas y voluntarios señalan que sin inversión directa para contener los lixiviados y restaurar el ecosistema, la degradación continuará.








