La llamada cuesta de enero ha impactado con mayor fuerza de lo esperado al sector náutico de Quintana Roo, registrándose una caída histórica en la ocupación, reconoció Francisco Fernández Millán, presidente de Asociados Náuticos del estado.
El dirigente empresarial explicó que, en un inicio de año normal, la temporada baja suele implicar una disminución de entre 35 y 45 por ciento en la actividad; sin embargo, en 2026 las operaciones apenas alcanzan entre 15 y 20 por ciento, un nivel inusualmente bajo para el sector.
Fernández Millán atribuyó este escenario a un contexto internacional adverso, marcado por incertidumbre económica global, conflictos geopolíticos y factores energéticos, que han generado cautela entre los principales mercados emisores de turistas hacia el Caribe mexicano.
El sector prevé que enero y principios de febrero mantendrán niveles reducidos de operación, con la expectativa de comenzar una estabilización hacia mediados de febrero, siempre y cuando no surjan nuevas contingencias externas.
Pese al panorama complicado, el líder náutico descartó por el momento aplicar medidas extraordinarias como días solidarios, descansos forzados o recortes de personal, apostando a una recuperación gradual de la demanda.
Finalmente, recordó que durante las dos últimas semanas de diciembre la ocupación osciló entre 40 y 55 por ciento, sin rebasar el 60 por ciento, lo que confirma que el cierre de año fue moderado y quedó por debajo de las expectativas del sector.







