En lo que fue la sesión número 2 del Tercer Periodo Extraordinario de Sesiones, la XVII Legislatura del Congreso del Estado aprobó la iniciativa propuesta por el diputado petista Hugo Alday Nieto, mediante la cual se declara la Charrería como Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Quintana Roo, con el fin de salvaguardar y proteger esta actividad.
La charrería es importante por ser una práctica que promueve y preserva la cultura y la identidad mexicanas, ya que, a lo largo de la historia, sus manifestaciones artísticas son parte de la gastronomía, la música, el cine y el desarrollo comunitario en distintas partes de México.
Al nombrar la charrería como Patrimonio Cultural Intangible, se reconoce su valor cultural y la importancia de preservar y promover esta práctica tradicional mexicana, que se remonta desde los orígenes de la Independencia de México -la primer gran transformación del país- donde lucharon los chinacos, guerrilleros, liberales de origen humilde y mestizo; y que permite establecer medidas de salvaguardia, así como el fomento de su continuidad y desarrollo en el futuro ya que se reconoce como una manifestación que combina festividad y cultura, y se distingue por su identidad, costumbres y códigos de vestimenta propios.
El diputado Hugo Alday, coordinador de la bancada del PT en la XVII Legislatura, manifestó que es un tema de relevancia, no solo para quienes practican la charrería, sino para todas aquellas personas que subsisten y que tienen una forma de vida gracias a ella, como talabarteros, quienes trabajan los botines, los trajes de charro, las botonaduras de plata, espuelas, frenos y aquellos que trabajan el campo para que los animales puedan mantenerse saludables, “todo este complejo es una forma de vida y una tradición que viene desde hace muchos años”, puntualizó.
En el dictamen de la iniciativa que primero fue aprobada por la Comisión de Cultura, se hizo énfasis en el origen de la charrería en Quintana Roo y se destaca su importancia en la identidad estatal. Además, de indicar que otras 21 entidades federativas en México ya han reconocido a la charrería como Patrimonio Cultural Inmaterial, lo que evidencia su relevancia a nivel nacional.
Asimismo, se enfatizó la necesidad de preservar la charrería como una parte activa de la vida actual y garantizar su transmisión a las generaciones futuras, mediante referencias a los antecedentes legales y los tratados internacionales relacionados con la protección del patrimonio cultural. También se hizo hincapié en la importancia del cuidado de los caballos, que son parte fundamental de esta tradición.
La XVII Legislatura ha reconocido el valor cultural y la importancia de preservar y promover de la charrería, como parte del patrimonio cultural e histórico, no solo de México sino de la humanidad, lo que ayuda a difundir su conocimiento y apreciación en Quintana Roo.








