Baja y ordenada asistencia de feligreses a la parroquia de La Guadalupana en la ciudad de Chetumal, misma que estuvo abierta dos horas y media, para aquellos creyentes que deseaban realizarle una visita y entregar ofrendas.
Después de la misa a la Virgen de Guadalupe que inició las 21:00 horas, misma que se realizó a puerta cerrada, pero se transmitió a través de la página de la Diócesis de Cancún -Chetumal, la parroquia de La Guadalupana, abrió sus puertas en punto de las 22:30 horas.
Pocos feligreses se encontraban en la iglesia a esa hora, quienes observaron vallas de seguridad que guiaban a los asistentes, mismos que fueron recibidos por dos religiosas, quienes tomaban la temperatura y ofrecían gel antibacterial.
Al ingresar, se podía observar una lona que daba las indicaciones de salubridad a los asistentes a la entrada del pasillo principal que dirigía al altar, por lo que al llegar a los escalones, otros letreros indicaban donde se dejaban las veladoras, las flores y hacia donde era la salida, por lo que, los feligreses contaban con un tiempo reducido para que no se registraran aglomeraciones, ya que, una vez que salía el número inicial que ingresaba, dejaban entrar otro grupo con la distancia estipulada.
Los asistentes disfrutaron de las alabanzas interpretadas por un coro cuyos integrantes demostraban su fe, entonando los himnos con mucha pasión. La parroquia de La Guadalupana estaba programada para cerrar sus puertas en punto de la una de la madrugada.









