Como de película los Bomberos de Cancún tuvieron que atender un inusual servicio, pues tuvieron que auxiliar a un joven que “por andar jugando” casi pierde un dedo de su mano derecha.
Fue la mañana de este lunes cuando un joven arribó a la base del Heroico Cuerpo de Bomberos para pedir apoyo, el cual aseguró que “por presumir su anillo”, este se le quedó atorado.
Los rescatistas tuvieron que romper el metal con un aparato especial, para poder extraer la argolla de acero inoxidable que, a pesar de que no le quedaba, el joven colocó a la fuerza en su dedo anular.
Sin darse cuenta, el joven puso en riesgo uno de sus dedos de la mano derecha, el cual ya había adquirido un color azul – morado, lo que indicaba que corría riesgo de perder la circulación en la zona y, si hubiera esperado más tiempo, hubiera podido perder el dedo.
En el lugar, uno de los bomberos aseguró que frecuentemente llegan a las instalaciones de la base de bomberos de Cancún personas adultas, jovencitas, adolescentes y niños con el mismo problema.









